jueves, 7 de noviembre de 2013

Festival de Luces en Villa de Leyva: los mejores juegos pirotécnicos de Colombia

  • Lugar: Villa de Leyva, Boyacá
  • Región: Andes
  • Fecha: la noche de 7/8 de diciembre de cada año
  • Duración: 1 día. 

Esta noche, las calles de las ciudades se inundan de luces y las aceras, los balcones y las terrazas de las casas se llenan de velas. Esta es la tradicional Noche de las velitas.

Y… ¿qué más bonito para empezar diciembre?




Desde milenios, el fuego ha despertado en los hombres un sentimiento muy especial, dándole el significado de la vida, de la salida de la oscuridad y de la verdad.
En estas fechas se llena de turistas que vienen de todo el país para deleitarse con el espectáculo y el colorido del Concurso de Juegos Pirotécnicos, en un escenario mágico de calles coloniales.
El Festival es un evento dirigido, sobre todo, a las familias con niños y es una excelente oportunidad para sentir el espíritu de la Navidad colombiana, gracias a la variada programación del evento: concurso de faroles que se exhiben en la procesión religiosa de la Inmaculada Concepción, presentaciones de coros de Navidad y, por supuesto, espectáculos pirotécnicos brindados por los polvoreros de reconocida trayectoria de Colombia.
Los mejores polvoreros prenden las diferentes figuras y participan en la competencia, recibiendo los puntajes de acuerdo con:
  • la luminosidad,
  • la altura,
  • la apertura,
  • la creatividad,
  • los efectos de sonido,
  • y la duración del juego pirotécnico.

Historia del Festival

Las celebraciones de la Noche de las velitas más bella de Colombia, se desarrollan en Villa de Leyva, un pintoresco pueblo boyacense.
El Festival de Luces de Villa de Leyva se creó en 1986, con el fin de incentivar el turismo en la región y rescatar la tradición del Día de la Inmaculada Concepción, celebrado por la iglesia católica el 8 de diciembre, con candeladas, las velitas y los faroles.

La noche de las velitas

En la iglesia católica las velas se difundieron en los siglos XV y XVI, en la época en que América estaba colonizada por los españoles que empezaron a celebrar la fiesta religiosa de la Inmaculada Concepción en el Nuevo Mundo, donde el fuego que aparecía durante las fiestas, tenía más significado folclórico, lúdico y festivo que religioso y simbólico.
La Noche de las velitas unió la tradicional fiesta religiosa, traída al continente americano con las velas, el fuego y todo el significado festivo de estos pueblos, dándole a la celebración europea del 8 de diciembre el calor y la luz colombiana.




miércoles, 6 de noviembre de 2013

Folklore Colombiano





Las Danzas Colombianas hacen parte de la riqueza del folklor Colombiano y Latinoamericano. Son tan variadas y de origenes tan diveros que llegan a distinguir cada una de las regiones geográficas de Colombia, convirtiendo la cultura Colombiana en una de las mas ricas del mundo. 
 
Colombia no solo es uno de los países con mayor biodiversidad, reconocido como el país con mayor numero de especies de anfibios y de aves en el mundo y ocupando siempre los primeros lugares en recursos naturales, sino que también cuenta con una rica cultura de la cual hacen parte sus danzas folclóricas.
Entre las danzas colombianos mencionamos algunas, dividiendolas en tres grupos:

1. Danzas o bailes tipicos de la región costera del pacífico de Colombia.

Algunas de las danzas mas conocidas de la región pacífica colombiana son: Abozao, Andarele, Bambazú, Bonifacia, Buluca, Bunde, Caderona, Currulao, Guayabita, Jota Careada, Jota Redonda, Manteca, Mazurka, Moña, Paula, Pilón, Pizón, Punto, Pasillo negro.

 2. Danzas de la costa atlántica colombiana.

Algunos de los bailes tipicos de la región norte de colombia son: Bullerengue, Ciempiés, Cumbia, Diablos y espejos, Farotas, Gaita, Garabato, Pilandera, Sere sese, Mapale. 

 3. Danzas o bailes tipicos del Interior de Colombia.


 Entre las danzas tipicas de del Interior de Colombia se encuentran el Bambuco, el Pasillo, el San juanero, la Caña, el San juanito, el Sotareño...



1. Danzas o Bailes tipicos de la costa pacífica colombiana: El Abozao




Danza y ritmo tipico de la región del Chocó, se origina en la cuenca del río Atrato, subregión del Chocó, al occidente de Colombia, como expresión danzaria preferencialmente instrumental, y hace parte del repertorio festivo cuya ejecución se hace con Chirimía. La coreografía se plantea como un juego de incitaciones mutuas entre el hombre y la mujer, en cada pareja, terminando con un careo de acento erótico. El ritmo fuerte y variado de 2x4, revela su ascendiente africano.

Es un baile de pareja suelta con movimientos libres e individuales, sin planigrafía definida; tampoco tiene figuras preestablecidas ni hay coordinación de movimientos corporales, éstos se presentan espontáneamente, destacando el movimiento de las caderas, hombros y rodillas, con inclinaciones y rotaciones del cuerpo, vueltas y giros rápidos. Las parejas tienden a mantenerse frente a frente, aunque de vez en cuando los hombres dan un rodeo a su pareja, sin apartar la mirada de los movimientos corporales de la mujer. Como el contenido es acentuadamente erótico, todos los gestos son incitantes y provocativos. Sobre este baile los grupos de proyección han presentado formas coreográficas con base en círculos, filas o hilas, conservando los movimientos característicos y exagerando tanto su significado sexual que a veces llegan a la pornografía


La chirimía chocoana se compone de flauta traversa de seis orificios (metálica o de caña) y el clarinete moderno. A veces es posible encontrar como instrumentos melódicos, flautas con aeroducto interno de cuatro orificios y el bombardino como instrumento acompañante. La tambora y el redoblante son los membranófonos de dicho conjunto y ambos son tambores cilíndricos de dos membranas percutidos con baquetas [...] Los platillos constituyen el único idiófono de la agrupación y generalmente se fabrican de
láminas metálicas (hierro y aleaciones).





Bunde


Danza religiosa que se ofrece a los santos cuya coreografía difiere del currulao a pesar de ser interpretado por los mismos instrumentos.
Como ritmo musical esta muy extendido entre las comunidades afrocolombianas del litoral Pacífico, con un posible ascendiente en Sierra Leona (África). Tiene carácter de canción lúdica y difiere, en grado menor, de la forma de canto empleado en los velorios de los niños. En este sentido es una expresión de los ritos fúnebres y, a la vez, una forma de canto inserto en el ámbito de las rondas y juegos infantiles que ejecutan los chiquillos en el patio de la casa mientras los adultos se ocupan del rito mortuorio propiamente dicho.
En la interpretación del bunde se emplean únicamente los tambores, que registran una métrica pausada. Los cantos, en coro, se alternan con los toques del tambor en aquellas ocasiones en que se trata de una celebración; en caso contrario, las voces no intervienen. Numerosas canciones del repertorio del litoral, que son cantos de folclor lúdico o rondas de juego, se bautizan con el nombre de bundes, tales como "El chocolate", "El punto", "El trapicherito", "El florón", "El pelusa", "Jugar con mi tía", "Adiós tía Coti" y "El laurel".


 



El Currulao


Es la danza patrón de las comunidades afrocolombianas del litoral Pacífico. Presenta características que sintetizan las herencias africanas de los esclavizados traídos en la época colonial para las labores de minería adelantadas en las cuencas de los ríos del occidente del territorio. En la ejecución del currulao es posible aún observar características propias de un rito sacramental impregnado de fuerza ancestral y de contenido mágico.

El currulao es un baile de pareja suelta, de temática amorosa y de naturaleza ritual. Los movimientos de los danzarines son ágiles y vigorosos; en el hombre adquieren por momentos una gran fuerza, sin desmedro de la armonía. La mujer perpetúa una actitud sosegada ante los anhelos de su compañero, quien busca enamorarla con flirteos, zapateados, flexiones, abaniqueos y los chasquidos de su pañuelo. La coreografía se desarrolla con base en dos desplazamientos simultáneos: uno de rotación circular y otro de translación lateral, formando círculos pequeños, los que a su vez configuran un ocho. Las figuras que predominan son la confrontación en cuadrillas, avances y retrocesos en corredor, cruces de los bailarines, giros, saltos y movimientos del pañuelo.

La danza adquiere gran belleza plástica mediante la concreción de variados elementos, como la esbeltez de hombres y mujeres, la seriedad ritual de los rostros, el juego con los pañuelos y la gracia de las actitudes, que son reforzadas con gesticulaciones, jadeos y giros. Como danza patrón, el currulao presenta variadas modificaciones regionales denominadas berejú, patacoré, juga, bámbara negra y caderona.






La Jota Chocoana


Siendo la "Jota" un baile muy popular en las provincias españolas de Aragón y Valencia, quedó muy poco de ella al convertirse en un ritmo criollo de sabor negroide. Del ritmo vivo y fiestero de la "jota aragonés", se pasó a un ritmo emparentado con el toque del currulao. En ella la melodía pierde casi todo el relieve sonoro y el "canto" propiamente dicho, transformándose en una secuencia para ser bailada con pleno dominio de los tambores.
Existe diversidad de variantes: condoteña, careada, cruzada y sangrienta; todas estas mantienen una estructura básica común, pero se diferencian en su contenido argumental. La sangrienta, por ejemplo, es un cuadro dramático que gira en torno al duelo de dos enamorados por ganar los afectos de la misma mujer. La careada, por su parte, describe los recursos que emplean los pretendientes para enamorar a su pareja.

 





Mazurca


Ritmo, canto y danza del litoral pacífico, cuyo origen se remonta a las fiestas de los esclavos en época colonial, con un marco coreográfico de especial relieve por la sofisticación y elegancia con que se ejecuta la danza. Se acompaña de de marimba de chonta, cununos (macho y hembra), bombo y guasas instrumentos estos últimos interpretados por las mujeres quienes a su vez hacen la parte cantada. La música y los coros tienen tienen un cierto tono de lamento. Los pasos y desplazamientos de la danza constituyen un juego amoroso manifestado por el pañuelo que portan los bailarines.